Te doy mi poder es un libro que nació para ayudar a Joaquín, un niño diagnosticado de cáncer a los 4 años.

Si asumir el diagnóstico y el proceso de enfermedad es duro y complicado, la ausencia de material oncológico adaptado a los más pequeños produce, en muchas ocasiones, que su tratamiento sea mucho más molesto y doloroso, y que el niño o la niña sienta un fuerte rechazo.

Y esto le ocurría a Joaquín, y le ocurre a muchos otr@s niñ@s hospitalizad@s: no toleraba bien un catéter con forma de oruga que debían introducirle para poder administrarle mejor la quimioterapia y el resto de medicamentos; se ponía muy nervioso y lo pasaba fatal.

El apoyo de amigos y familiares acabó cristalizando en un audio-cuento que Joaquín escuchaba siempre antes de sus tratamiento, y en una capa que tejieron especialmente para él. Estos recursos fueron de gran ayuda, y por ello su familia se decidió a darle un soporte físico, este libro.

No me extiendo más en los antecedentes; os dejo la web del proyecto por si es de vuestro interés saber más o adquirir el libro (http://proyectogusi.org/), y paso a hablaros de la historia que narra.

Gusi es un catéter con forma de oruga que ha nacido especialmente para ayudar a Joaquín con su enfermedad. Pero el niño siente mucho dolor cuando se lo introducen, y por ello lo rechaza.

Gusi sabe que «es más fácil curar a un niño feliz», así que, fiel a su naturaleza de oruga, se pone a tejer una capa que ayude al chico a superar la enfermedad.

El libro juega con una metáfora muy potente, la transformación de la oruga en mariposa, el paso de un estado a otro, en este caso, la transformación de enfermedad en salud.

Gusi teje la capa, algo así como un capullo que ayudará Joaquín a sobre llevar  su tratamiento para finalmente recobrar su salud, y poder «volar». Además este cambio será para ambos, un esfuerzo compartido, una meta común, un pacto entre Gusi y Joaquín; porque la pequeña oruga sabe que en cuanto deje de serle útil, ella podrá también transformase en mariposa, y juntos volarán.

Las ilustraciones son sencillas, sobre fondo blanco y con colores vivos. Muy adecuadas para los más pequeños. Focalizan toda la atención sobre la emoción de los personajes, y podemos ir comprobando cómo las caras de tristeza y llanto iniciales van siendo sustituidas por sonrisas y miradas cómplices entre la oruga y el niño.

No puedo valorar por experiencia propia si el cuento es eficaz en su cometido o no, afortunadamente no hemos tenido que pasar por una situación tan dura, pero si sé que está llegando a numerosos hospitales y que está siendo una herramienta muy útil para muchos niños y niñas.

El dinero que se recauda está destinado al 100% a seguir editando el libro para que llegue al mayor número posible de hospitales de forma gratuita.